He creado este blog para dar a conocer mis once novelas escritas, dos de ellas publicadas, y el resto esperando su momento.
Cómo hay mucha gente que no les gusta mucho leer he decidio que varias veces por semana, publicaré en este blog dos o tres páginas de una de ellas, para que así poco a poco, la vayais conociendo sin que tengais que estar mucho tiempo leyendo.
Edwing el Criogenizado
Por
Ángel L. Fernández
Capítulo I
El Tubo o Termo Dewar acaba de ser abierto, en su interior el cuerpo del
paciente que por su expresión parece plácidamente dormido.
Ha sido conservado en nitrógeno líquido a -195,79 °C de temperatura, en
períodos concretos se ha utilizado helio líquido en lugar de nitrógeno para
alcanzar la temperatura -268,93 °C.
Tres empleados debidamente equipados con trajes especiales, han sacado el
cuerpo de Edwin Solester Gampaso que rápidamente ha sido llevado a una sala en
la que el cuerpo se va a someter a una bajada programada de temperatura hasta
llegar a -21º grados centígrados. Hay
una camilla de operaciones y sobre ella una capsula en la que es introducido
Edwin.
Aunque todavía no lo sabe lleva criogenizado más de 150 años, la muerte
legal no la muerte cerebral ocurrió el 10 de enero del año 1.980, tenía 50 años
de edad por lo tanto estamos en el año 2.130, concretamente el 01 de febrero,
en los últimos días del invierno.
Este sistema de
conservación de las estructuras biológicas mediante el frío, ha permitido
mantener a Edwin en un estado de hibernación permanente. Es el quinto cliente
descriogenizado, lamentablemente los tres primeros no pudieron recuperarles, aparecieron
ciertos inconvenientes no previstos.
Desde que la empresa
Crionic Ibérica se fundó en el año 1.977 las investigaciones han sido
permanentes, avanzado y encontrado soluciones que deberían haber logrado que los
primeros clientes se recuperaran sin el menor problema. Sin embargo no ha sido
así.
Durante el siglo XXI se
ha dedicado un gran esfuerzo en medios económicos y técnicos con investigadores
especializados para el estudio de sustancias crioprotectoras. Estos
investigadores, especialistas en distintas ramas científicas, experimentan
continuamente con nuevas técnicas de criogenización, tanto en crioprotectores
como en perfeccionar los métodos de preservación, así como en el estudio de la
recuperación de toda la potencialidad biológica de los cuerpos criogenizados.
De hecho preservan sus
propiedades capitales, porque el propósito de la criopreservación es conservar
suspendidas las funciones vitales para revivir a la persona con su conciencia y
personalidad intactas.
Cuando Edwin se
incorpore al mundo podrá comprobar que en el siglo XXII los avances científicos y médicos que en el
siglo XX incluso en el XXI parecían
ciencia ficción son ahora una realidad, o dicho de otra manera, aquella
realidad ha sido triturada para siempre. Esa palabra, antes del siglo XXII desplegaba
el mundo en dos. Lo real era lo que se veía y se tocaba, era el mundo físico, el
resto era la fantasía, la imaginación, lo etéreo, lo virtual. Pero la ciencia y
la tecnológica han pulverizado el concepto, lo real desde hace años se está
llenando de hologramas, telepresencias y secretarios virtuales.
Le entregan un dosier con videos y
documentación gráfica para que se ponga al día de los avances conseguidos por
la sociedad de la que ahora forma parte.
“En los últimos 100.000 años la naturaleza humana apenas
ha cambiado, pero ahora cuando los nanorobots
entran en el interior del cuerpo y todos somos, cada día, un poco más ciborgs, ha
hecho que la humanidad de un salto impensable. Nunca dejaremos de ser humanos
pero la biología y la tecnología acabaron absolutamente mezcladas en la
naturaleza desde hace 50 años, tanto que ha empezado por la propia genética. Desde
el año en 2110 una persona puede diseñar a su bebé en función de un catálogo de
genes que han sido aprobados por el gobierno. El progenitor puede decidir el
color de su pelo, su altura, su complexión e incluso algunos rasgos de
personalidad. También existe un programa que analiza el ADN del bebé y muestra
cómo será su rostro la estructura de su cuerpo y su personalidad.
La medicina y la tecnología han conseguido curar todas
las enfermedades consideradas de muerte segura. Un órgano que no funciona es
reemplazado por uno nuevo construido a partir de células sanas del paciente. La
impresión de órganos humanos es un hecho. Pero, además, la tecnología ha multiplicado
la inteligencia humana (memoria, creatividad, capacidad de concentración…).
Desde principios del 2100 la medicina preventiva está
incorporada al día a día. Una persona al levantarse e ir al baño y “mientras se
lava la cara cientos de sensores de ADN y proteínas ocultos en el espejo, el
inodoro y el lavabo, se ponen en acción silenciosamente, analizando las
moléculas que emita en su aliento y sus fluidos corporales para buscar el más
leve indicio de cualquier enfermedad a nivel molecular”.
Al salir del baño se enrolla alrededor de la cabeza
unos cables que le permiten controlar su hogar por telepatía: elevar
mentalmente la temperatura del apartamento, poner un poco de música, decir al
cocinero robótico que prepare el desayuno y haga café, y ordenar a su coche
magnético que salga del garaje y esté listo para recogerle”.
Cuando entre en la cocina, verá los brazos del
cocinero robótico preparando unos huevos justo como a él le gustan. Las lentes de contacto actuales se conectan a
internet. Parpadeando ve las páginas de internet tal como se iluminan en la
retina de su ojo. Mientras se toma un café va escaneando los titulares que aparecen
en sus lentes de contacto.
Los chips se
combinan con sensores supersensibles de tal modo que detectan enfermedades,
accidentes y situaciones de emergencia, alertándonos de estos hechos antes de
que queden fuera de control. La ropa
percibe cualquier irregularidad del pulso cardíaco, de la respiración e incluso
de las ondas cerebrales mediante chips diminutos ocultos en el tejido. La
tecnología ha entrado en nuestro cuerpo y aunque no nos gusta, hemos terminado
todos siendo ciborgs. Y a pesar de que la tecnología corporal ha acabado siendo
más potente funcionalmente, jamás dejaremos de vestirnos, ya que la ropa,
inteligente o no, sigue siendo un potente distintivo social. Algo que forma
parte del ser humano, a menos que la singularidad nos transforme en algo
distinto.
Tampoco son necesarios los mandos a distancia, se
puede manejar una televisión, mover el cursor del ordenador, jugar a un
videojuego, leer el correo electrónico enviando órdenes desde el cerebro. De la
videoconferencia se ha pasado a la telepresencia. La persona aparece en imagen
tridimensional completa y con sonido en nuestras gafas o lentes de contacto.
Es habitual la siguiente escena; en una oficina donde
alrededor de una mesa están sentadas varias personas y varios participantes son
un holograma. Mirando sin gafas algunos asientos están vacíos, mirando a través
de las lentes se ve una figura holográfica de las personas que están conectadas
desde otro lugar. Junto a la imagen aparecerá la información de su biografía y
su historial.
La privacidad se ha convertido en un bien de lujo.
Hace años que surgieron empresas que eliminan la información íntima que una
persona no quiere que circule por internet, pero ese privilegio cuesta dinero y
cada vez cuesta más.
La creciente privatización de todo lo existente está
llevando a la marquetización de los derechos. La seguridad, el acceso a la
salud o la educación son cada vez más excluyentes, desde derechos de los
ciudadanos en productos de mercado a los que se accede, en exclusiva, en
función de la disponibilidad de recursos financieros de cada individuo o
familia. Es cuestión de tiempo que también ocurra con derechos más abstractos,
como la privacidad y que se conviertan en producto y nos veamos obligados a
tener que pagar —o lo que es lo mismo, comprar— por preservarlos.
La explotación salvaje del planeta en los siglos
pasados, dibuja un provenir complicado aunque hemos encontrado formas de evitar
el colapso. Las energías renovables y la obtenida por la fusión han sustituido
a los combustibles fósiles como principal fuente de energía. Pero el dióxido de
carbono emitido durante los siglos XX y XXI ha dejado una marca que aún duele a
la Tierra. Además el transporte es más limpio. Los coches son magnéticos y no
hay que preocuparse por baches ni socavones porque el vehículo flota sobre la
carretera, apenas utiliza combustible porque no hay fricción que lo frene como
ocurría con el asfalto. La automoción, aunque sigue siendo gigantesca ha sido
superada por la industria robótica. La fabricación digital esta por todos lados
y la materia se ha vuelto programable, una persona puede pedir a su asistente
virtual que descargue diseños de mobiliario después de verlos le encargará que
instale los que le gustan. La encimera de la cocina, el sofá y la mesa de la
sala de estar empiezan a disolverse y se convierten en algo que parece masilla,
luego vuelven a formarse gradualmente con los nuevos diseños y en una hora el
apartamento queda como nuevo. Si te parece que tu apartamento tiene un aspecto
descolorido, mueve la mano, y el dibujo y el color del papel de las paredes
cambian de inmediato. Ciertamente, tener un empapelado inteligente evita tener
que repintar las paredes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario