martes, 7 de abril de 2020

Hola a todos y todas aquellas personas que les guste la lectura.
He creado este blog para dar a conocer mis once novelas escritas, dos de ellas publicadas, y el resto esperando su momento.
Cómo hay mucha gente que no les gusta mucho leer he decidio que varias veces por semana, publicaré en este blog dos o tres páginas de una de ellas, para que así poco a poco, la vayais conociendo sin que tengais que estar mucho tiempo leyendo.




Edwing el Criogenizado
Por
Ángel L. Fernández  
Capítulo I


El Tubo o Termo Dewar acaba de ser abierto, en su interior el cuerpo del paciente que por su expresión parece plácidamente dormido.
Ha sido conservado en nitrógeno líquido a -195,79 °C de temperatura, en períodos concretos se ha utilizado helio líquido en lugar de nitrógeno para alcanzar la temperatura -268,93 °C. 
Tres empleados debidamente equipados con trajes especiales, han sacado el cuerpo de Edwin Solester Gampaso que rápidamente ha sido llevado a una sala en la que el cuerpo se va a someter a una bajada programada de temperatura hasta llegar a -21º grados centígrados.  Hay una camilla de operaciones y sobre ella una capsula en la que es introducido Edwin.
Aunque todavía no lo sabe lleva criogenizado más de 150 años, la muerte legal no la muerte cerebral ocurrió el 10 de enero del año 1.980, tenía 50 años de edad por lo tanto estamos en el año 2.130, concretamente el 01 de febrero, en los últimos días del invierno.
Este sistema de conservación de las estructuras biológicas mediante el frío, ha permitido mantener a Edwin en un estado de hibernación permanente. Es el quinto cliente descriogenizado, lamentablemente los tres primeros no pudieron recuperarles, aparecieron ciertos inconvenientes no previstos.
Desde que la empresa Crionic Ibérica se fundó en el año 1.977 las investigaciones han sido permanentes, avanzado y encontrado soluciones que deberían haber logrado que los primeros clientes se recuperaran sin el menor problema. Sin embargo no ha sido así.
Durante el siglo XXI se ha dedicado un gran esfuerzo en medios económicos y técnicos con investigadores especializados para el estudio de sustancias crioprotectoras. Estos investigadores, especialistas en distintas ramas científicas, experimentan continuamente con nuevas técnicas de criogenización, tanto en crioprotectores como en perfeccionar los métodos de preservación, así como en el estudio de la recuperación de toda la potencialidad biológica de los cuerpos criogenizados.
De hecho preservan sus propiedades capitales, porque el propósito de la criopreservación es conservar suspendidas las funciones vitales para revivir a la persona con su conciencia y personalidad intactas.
Cuando Edwin se incorpore al mundo podrá comprobar que en el siglo XXII  los avances científicos y médicos que en el siglo XX incluso en el XXI  parecían ciencia ficción son ahora una realidad, o dicho de otra manera, aquella realidad ha sido triturada para siempre. Esa palabra, antes del siglo XXII desplegaba el mundo en dos. Lo real era lo que se veía y se tocaba, era el mundo físico, el resto era la fantasía, la imaginación, lo etéreo, lo virtual. Pero la ciencia y la tecnológica han pulverizado el concepto, lo real desde hace años se está llenando de hologramas, telepresencias y secretarios virtuales.
Le entregan un dosier con videos y documentación gráfica para que se ponga al día de los avances conseguidos por la sociedad de la que ahora forma parte.
“En los últimos 100.000 años la naturaleza humana apenas ha cambiado, pero  ahora cuando los nanorobots entran en el interior del cuerpo y todos somos, cada día, un poco más ciborgs, ha hecho que la humanidad de un salto impensable. Nunca dejaremos de ser humanos pero la biología y la tecnología acabaron absolutamente mezcladas en la naturaleza desde hace 50 años, tanto que ha empezado por la propia genética. Desde el año en 2110 una persona puede diseñar a su bebé en función de un catálogo de genes que han sido aprobados por el gobierno. El progenitor puede decidir el color de su pelo, su altura, su complexión e incluso algunos rasgos de personalidad. También existe un programa que analiza el ADN del bebé y muestra cómo será su rostro la estructura de su cuerpo y su personalidad.
La medicina y la tecnología han conseguido curar todas las enfermedades consideradas de muerte segura. Un órgano que no funciona es reemplazado por uno nuevo construido a partir de células sanas del paciente. La impresión de órganos humanos es un hecho. Pero, además, la tecnología ha multiplicado la inteligencia humana (memoria, creatividad, capacidad de concentración…).  
Desde principios del 2100 la medicina preventiva está incorporada al día a día. Una persona al levantarse e ir al baño y “mientras se lava la cara cientos de sensores de ADN y proteínas ocultos en el espejo, el inodoro y el lavabo, se ponen en acción silenciosamente, analizando las moléculas que emita en su aliento y sus fluidos corporales para buscar el más leve indicio de cualquier enfermedad a nivel molecular”.
Al salir del baño se enrolla alrededor de la cabeza unos cables que le permiten controlar su hogar por telepatía: elevar mentalmente la temperatura del apartamento, poner un poco de música, decir al cocinero robótico que prepare el desayuno y haga café, y ordenar a su coche magnético que salga del garaje y esté listo para recogerle”.
Cuando entre en la cocina, verá los brazos del cocinero robótico preparando unos huevos justo como a él le gustan.  Las lentes de contacto actuales se conectan a internet. Parpadeando ve las páginas de internet tal como se iluminan en la retina de su ojo. Mientras se toma un café va escaneando los titulares que aparecen en sus lentes de contacto.
 Los chips se combinan con sensores supersensibles de tal modo que detectan enfermedades, accidentes y situaciones de emergencia, alertándonos de estos hechos antes de que queden fuera de control.  La ropa percibe cualquier irregularidad del pulso cardíaco, de la respiración e incluso de las ondas cerebrales mediante chips diminutos ocultos en el tejido. La tecnología ha entrado en nuestro cuerpo y aunque no nos gusta, hemos terminado todos siendo ciborgs. Y a pesar de que la tecnología corporal ha acabado siendo más potente funcionalmente, jamás dejaremos de vestirnos, ya que la ropa, inteligente o no, sigue siendo un potente distintivo social. Algo que forma parte del ser humano, a menos que la singularidad nos transforme en algo distinto.
Tampoco son necesarios los mandos a distancia, se puede manejar una televisión, mover el cursor del ordenador, jugar a un videojuego, leer el correo electrónico enviando órdenes desde el cerebro. De la videoconferencia se ha pasado a la telepresencia. La persona aparece en imagen tridimensional completa y con sonido en nuestras gafas o lentes de contacto.
Es habitual la siguiente escena; en una oficina donde alrededor de una mesa están sentadas varias personas y varios participantes son un holograma. Mirando sin gafas algunos asientos están vacíos, mirando a través de las lentes se ve una figura holográfica de las personas que están conectadas desde otro lugar. Junto a la imagen aparecerá la información de su biografía y su historial.
La privacidad se ha convertido en un bien de lujo. Hace años que surgieron empresas que eliminan la información íntima que una persona no quiere que circule por internet, pero ese privilegio cuesta dinero y cada vez cuesta más.
La creciente privatización de todo lo existente está llevando a la marquetización de los derechos. La seguridad, el acceso a la salud o la educación son cada vez más excluyentes, desde derechos de los ciudadanos en productos de mercado a los que se accede, en exclusiva, en función de la disponibilidad de recursos financieros de cada individuo o familia. Es cuestión de tiempo que también ocurra con derechos más abstractos, como la privacidad y que se conviertan en producto y nos veamos obligados a tener que pagar —o lo que es lo mismo, comprar— por preservarlos.
La explotación salvaje del planeta en los siglos pasados, dibuja un provenir complicado aunque hemos encontrado formas de evitar el colapso. Las energías renovables y la obtenida por la fusión han sustituido a los combustibles fósiles como principal fuente de energía. Pero el dióxido de carbono emitido durante los siglos XX y XXI ha dejado una marca que aún duele a la Tierra. Además el transporte es más limpio. Los coches son magnéticos y no hay que preocuparse por baches ni socavones porque el vehículo flota sobre la carretera, apenas utiliza combustible porque no hay fricción que lo frene como ocurría con el asfalto. La automoción, aunque sigue siendo gigantesca ha sido superada por la industria robótica. La fabricación digital esta por todos lados y la materia se ha vuelto programable, una persona puede pedir a su asistente virtual que descargue diseños de mobiliario después de verlos le encargará que instale los que le gustan. La encimera de la cocina, el sofá y la mesa de la sala de estar empiezan a disolverse y se convierten en algo que parece masilla, luego vuelven a formarse gradualmente con los nuevos diseños y en una hora el apartamento queda como nuevo. Si te parece que tu apartamento tiene un aspecto descolorido, mueve la mano, y el dibujo y el color del papel de las paredes cambian de inmediato. Ciertamente, tener un empapelado inteligente evita tener que repintar las paredes.